
Gratitud.
Albert Camus (1913 – 1960):
Nacido en Argelia, falleció en accidente automovilístico.
Autor de El hombre cobarde, La muerte feliz, o La Peste entre otras, fue Nobel de Literatura 3 años antes de su muerte.

Las concepciones de Camus se formaron bajo el influjo de Schopenhauer, de Nietzsche y del Existencialismo alemán.
Fue parte del movimiento del Absurdo.

Quedó huérfano de padre antes de cumplir el año. Su niñez transcurrió en uno de los barrios más pobres de Argel. Gracias a una beca que recibían los hijos de las víctimas de la guerra, pudo comenzar a estudiar, en medio de grandes dificultades económicas culminó el bachillerato.
Louis Germain fue un profesor que siempre lo alentó y tuvo una gran importancia en su vida.
Camus le guardó total gratitud, hasta el punto de dedicarle su discurso al recibir el premio Nobel de Literatura en 1957.
Practicar gratitud es transformador.
El corazón agradecido encuentra el canal de energía perfecto para hacer florecer la virtud objeto de agradecimiento, y se prepara para verla multiplicarse como lluvia de confeti, en quien la provocó primero, y en todas las personas a las que alcance la onda expansiva resultado del acto de gratitud.
Quiso decírselo a su profesor cuando éste murió:
